Local para la moda en Barcelona

La entrada es un primer espacio que presta la bienvenida al cliente a través de una pasarela que abarca todo el ancho del hueco de fachada, le recoge y le sitúa en el eje geométrico de la entrada. Esta pasarela se ve enmarcada a cada lado por una lámina de agua que se encuentra en movimiento, creado por medio de un sistema de goteo que impacta sobre la lámina de agua. La iluminación de este espacio se realiza por reflexión de la superficie húmeda a base de proyectar luz sobre la misma que, a su vez, se refleja sobre las paredes laterales. Al final de la pasarela una puerta corredera de vidrio se abre para dejar entrar en el espacio privado de la tienda. Antes de finalizar este recorrido, ya se le ha mostrado todo el producto al cliente. En esta parte de la tienda (ágora) tiene lugar el trato con el cliente, la prueba del artículo a través de un espacio más íntimo, como son los probadores o saliendo a la plaza donde se ha dejado un espacio con espejos enfrentados para que el trato entre cliente y vendedor pueda producirse de una forma más distendida. El showroom vuelve a recuperar la altura completa del local, en el que no se cuelga el cielorraso de la tienda para quedar a la vista la totalidad de la estructura de exposición de las diferentes colecciones.

Fuente: OnDiseño

http://www.althosformacion.com/Paginas/escaparatismo.htm

Althos formaciónopiniones.blogspot.com

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