Nanda Botella en el IVAM

La pintura de Nanda Botella, heredera de la tradición de la abstracción matérica, recuperando esa dimensión monumental de Rothko y la intensidad gestual de Pollock, sabe dar rienda suelta a lo espontáneo sin perder el control del cuadro, mezclando gesto, mancha y grafismos, pero sobre todo demostrando una gran pasión cromática. Las especulaciones pictóricas de Nanda Botella reflejan especularmente la escritura, a la manera de Leonardo de Vinci. Ciertamente la obra de esta creadora valenciana incluye elementos que han sido calificados de “sígnica especular”, su escritura se desplaza en orden contra-canónico, de derecha a izquierda. Los textos que aparecen invertidos tienen para Nanda un valor emocional, se trata de fragmentos de escritura que le han impulsado y que quiere mantener cifrados en la composición artística final.

Nanda Botella es una creadora obsesiva, una trabajadora infatigable como demuestra la imponente instalación que ha compuesto para el IVAM, que confía en el azar que no es un “mecanismo” o una estrategia dada sino un proceso de producción de diferencias que, a su vez, tiene formas muy variadas. En sus pinturas y collages combina el signo y el garabato, la escritura y la mancha de color, lo textual y aquello que está cosido, la voluntad de totalización y el placer de la fragmentariedad, en una poética de las huellas que saca partido de los elementos repetitivos consiguiendo que surja lo inesperado.

Podemos entender la estética de Nanda Botella como un collage de recuerdos y sueños, tanto en las piezas en las que literalmente aparecen objetos entretejidos con escritura y fragmentos de tela hasta la instalación de los ángeles (realizada en el Palau de la Música en 2012) que acaso sean interrogaciones de sueños que flotan en nuestra imaginación. Nanda Botella nos invita a ingresar, desde los cuadros a las instalaciones, en una zona de especial luminosidad, surgida de un intenso propósito experimental. Es indudable que en su propuesta aparece una preocupación, constante, por el material, que va desde lo elemental a lo compuesto.

La instalación realizada específicamente para el IVAM es una contundente materialización de deseo de Nanda Botella de implicar corporal y emocionalmente al espectador. Una estructura metálica sirve como “bastidor” expandido de una cantidad enorme de piezas de cerámica cocida realizadas una a una. Durante meses, Nanda Botella ha trabajado en una fábrica de Manises realizando esos elementos que rompen, una vez más con la rigidez geométrica, agujerados y sometidos a las marcas de los dedos, plegados y diferenciados para producir un efecto total de vida que se multiplica y transforma. La pintura se ha expandido para transformarse en un lugar vertebrado en el tenemos que encontrar un tiempo inaudito, hermoso, diferente.

La exposición de Nanda Botella Vertebrados presenta en la galería 8 una instalación realizada entre 2013 y 2014 compuesta por dos estructuras de hierro ensambladas y más de 4000 piezas de cerámica esmaltada que, a modo de cobertizo, invita al visitante a entrar y disfrutar de estos materiales y también
del juego de luces y sombras que la cerámica proyecta en todo el espacio de la galería. Se incluyen también dos maquetas de esta misma obra y un políptico de técnica mixta sobre lino que refuerzan la pieza principal.

En la explanada de acceso al IVAM la muestra se completa con una fuente creada por la artista ex profeso para esta exposición, donde los juegos de luces con el agua y el movimiento de sus piezas dan una idea de su potencial creativo.

Fuente: Fernando Castro Flórez

es.slideshare.net/Althos formaciónformacion7

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