Objetivos del Visual Merchandising

El objetivo principal del merchandising es favorecer la venta de los productos existentes en el punto de venta con el fin de obtener una determinada rentabilidad y ofrecer un conjunto de satisfacciones al cliente.

Este objetivo general lo podemos desglosar en varios objetivos parciales:

  1. Dotar de vida al producto. Consiste en darle una imagen propia a través de elementos como su envase, diseño y colorido, tamaño, empaquetado, presentación en el lineal, colocación en lugares preferentes (zona de cajas), claridad de las clasifi­caciones en las distintas familias y variedades, información que emite, publicidad en el lugar de venta (PLV), animaciones, demostraciones, degus­ta cío nes, etc.
  2. Incrementar el movimiento de público en el punto de venta. Los escaparates y todos aquellos elementos de la arquitectura exterior como los rótu­los, el logotipo, etc. actúan como reclamo publici­tario, llamando la atención del público, desper­tando su interés y provocando el deseo de entrar y comprar.
  3. Crear ambiente. El comprador, al entrar en el punto de venta, debe recibir estímulos agradables que permanentemente llamen su atención. Para ello, el punto de venta se transforma en un espacio de sensaciones, sorpresas y espectáculo que con­vierta la rutinaria compra en divertimento.Visual Merchandising Tienda
  4. Multiplicar los efectos de una campaña. Las cam­pañas publicitarias y promocionales iniciadas por el productor deben prolongarse en el interior del punto de venta por medio de técnicas de anima­ción, promoción y presentación, para causar el mayor impacto posible en la mente del cliente, reforzando su deseo de compra.
  5. Poner el producto en manos del comprador. Se debe facilitar todo lo posible que el producto se venda solo. Para ello hay que eliminar cualquier obstáculo entre el comprador y el producto, mediante diferentes técnicas.
  6. Gestionar adecuadamente la superficie de ven­tas. El tamaño de la superficie de ventas y el espa­cio asignado a cada producto son aspectos deter­minantes para su rentabilidad. Dedicar más espacio a unos productos irá siempre en detrimento del espacio asignado al resto. El orden y distribución de los productos así como su colocación en distin­tos niveles y zonas del mobiliario, también influirá en las ventas: un espacio insuficiente asignado a la presentación de un producto, puede provocar que no se venda. Es importante gestionar la superficie de ventas de forma que resulte rentable y atractiva al mismo tiempo.
  7. Impulsar la relación productor-distribuidor. Una colaboración armoniosa entre el fabricante y el dis­tribuidor a través de diferentes actividades conjun­tas como promociones, ofertas especiales, comple­tar gamas, actuaciones logísticas, etc., va a permitir un incremento de rentabilidad para ambos y una mayor satisfacción del cliente.
  8. Incrementar la rotación. La rentabilidad de la sala de ventas depende de la rotación y del margen comercial aplicado a cada uno de los productos expuestos. Será, por tanto, determinante la aplica­ción de técnicas de merchandising que permitan obtener altas rotaciones.
  9. Atraer la atención del comprador hacia produc­tos concretos. Consiste en distribuir estratégica­mente determinados productos de manera que atraigan la atención y el interés del cliente y pro­voquen un flujo de circulación dentro de la sala de ventas que favorezca las compras por impulso.
  10. Eliminar stocks de artículos poco vendibles.Deberemos reducir el stock de aquellos productos que no han tenido aceptación hasta eliminarlo, por medio de

Fuente: Principales objetivos del merchandising (Mar­keting, vol. 3. Ed. Deusto Planeta-Agostini).

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