¿Qué es el Escaparatismo?

¿Puedes imaginar una calle comercial de una gran ciudad sin ningún escaparate? Es algo prácticamente imposible, ya que los escaparates forman parte de nuestra vida cotidiana, y es algo estrechamente unido a la era comercial, de la imagen y de la publicidad en la que nos hallamos inmersos. ¿Quién no se queda embobado ante un escaparate de ropa, coches, decoración,…? ¿Quién no da un pequeño rodeo para pasar por tal o cual calle y de paso ver algunos escaparates?

Desde la escuela de escaparatismo  Althos Formación pensamos que se podría definir el Escaparatismo como el arte de presentación de un producto, cuyo principal fin es vender este producto de la manera más efectiva y atractiva, con una argumentación y unos elementos conjugados, tales como la luz, el color, el diseño y la creatividad.

Escaparate Caballo

Tenemos que estar convencidos de que el escaparate es el mejor medio de comunicación entre el comerciante y el cliente-consumidor y que nunca es un gasto sino una inversión.

El escaparate es uno de los medios de promoción de ventas con que cuenta todo establecimiento comercial, y es además uno de los más importantes. Es el vendedor más positivo, constante y paciente, que nunca se cansa de mostrar y exponer, siempre ofrece su sonrisa, nunca tiene gesto áspero ni tampoco reclama aumento de sueldo.

El escaparate bien realizado es un vendedor  que no se expresa con palabras, sino con sus propios medios, como son la luz, las formas, el color, el contraste, etc., y a través de ellos ha de ser capaz de mostrar las virtudes de la mercancía que expone.

Actúan, en llamada silenciosa, sobre el posible comprador para obligarle, inconsciente pero directamente, al acto de la compra. Por el escaparate es transformada la indiferencia en interés, la resistencia pasiva en deseo y así es el cliente conducido a la decisión que lleva al acto final propuesto.

Es fácil apreciar el buen gusto de un establecimiento por su imagen exterior; además de embellecer el entorno, nos hace sentir la necesidad de pararnos y, a veces, sentirlo.

En el mundo que vivimos hoy día siempre tenemos demasiada prisa, casi nada nos llama la atención, entramos y salimos de distintos lugares sin concentrarnos en nada y pocos escaparates son los que verdaderamente nos ofrecen ese mensaje, los que nos obligan a pararnos, los que nos deslumbran por ese fogonazo de color, luz, ambiente, composición, los que transmiten esa publicidad agresiva, los que reúnen todos esos elementos que día a día hemos visto y analizado hasta descubrir lo fácil que puede ser llevarlo a la propia tienda, porque contando con inquietud por el tema, es seguro que podemos llevarlo a la práctica.

La actitud del comerciante hacia el escaparate varía de unas situaciones a otras. Hay quienes piensan que sus dotes de vendedores superan lo que puede vender un escaparate. También los hay que piensan que el escaparate es una pérdida de espacio y, consecuentemente, una pérdida de tiempo; a otros les produce una tremenda pereza el tener que atenderlos correctamente y los hacen cada dos o tres meses.

Normalmente, tanto en unos casos como en otros, todos suelen coincidir en poner mucha mercancía (masificación del producto), porque según sus criterios son más comerciales y venden más.

En nuestra academia de escaparatismo Althos Formación te enseñaremos a crecer como artista y poder ejecutar los escaparates que puedas imaginar.

Escaparate de maquillaje

 

Althos Formación.

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