Tienda temporal Munich

La idea de que la marca puede llegar a convertirse en el propio espacio comercial constituye aquí un paradigma de lo que un buen ejercicio transversal entre diseño gráfico y arquitectura puede llegar a conformar.

La hipergráfica se convierte aquí en una estrategia espacial dirigida hacia una nueva experiencia de marca, forzando el uso de herramientas gráficas con el objeto de construir un paisaje difícil de olvidar para el visitante, una memoria vinculada a la “marca de la equis”, de tal manera que este no es un proyecto de interiorismo al que después se le aplica una gráfica, sino que es la gráfica del logotipo la que, en sí misma, acaba por generar el espacio arquitectónico y la experiencia visual.
Una cáscara, construida a partir de la repetición de 280 equis de cartón corrugado, envuelve al visitante y lo sumerge en esta atmósfera de marca. La geometría de esta envolvente es ajena al propio local, y la construcción con listones de madera y cartón corrugado enfatiza el hecho de que se trata de una suerte de decorado, de una arquitectura efímera.

Tienda temporal Munich
Se han potenciado con gran acierto las proporciones del espacio, estrecho y profundo, colocando para ello un gran espejo en el fondo que, además de reforzar la condición envolvente de la cáscara, duplica la longitud del espacio, invitando a los visitantes a llevar a cabo la exploración de todo el espacio del local.

 

Diseño: StudioAnimal

Fotografía: José Hevia

Fuente: On Diseño

Publicado en Blog.

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